|
La familia San Pedro es una de las de más larga tradición vitivinícola de Laguardia, en Rioja Alavesa, y toda una institución en el pueblo. Su apellido está relacionado con varias bodegas de calidad de esta pequeña villa amurallada, que bien merece una visita por el tipismo de sus callejuelas y su valioso patrimonio arquitectónico.
Desde el punto de vista del vino, Laguardia es “la foto” de Rioja Alavesa: encaramada en una colina, protegida de los fríos vientos del norte por la Sierra de Cantabria cuyo perfil rocoso se impone en el horizonte y con una alfombra de viñedos a sus pies.
En su extenso término municipal se cultivan las uvas que van a parar a algunos de los mejores tintos de la denominación.
Javier San Pedro ha compatibilizado su pasión por el vino con la política local destacando en los dos ámbitos. Ha sido durante muchos años alcalde de Laguardia y a la vez ha dedicado grandes esfuerzos a hacer crecer la pequeña bodega familiar que creó junto a su mujer, Ana Ortega, en 1987.
Fue el primero de los “San Pedro” en embotellar sus vinos, al principio sólo jóvenes siguiendo la tradición del “cosechero” tan arraigada en Rioja Alavesa; y a partir de 1992, en pleno estallido de la revolución enológica, los primeros crianzas con sus también primeras 100 barricas. Hoy tiene 1.500 unidades
y la producción total de Bodegas Vallobera ha alcanzado el millón de botellas.
Aunque lo realmente importante está fuera de las instalaciones. El amplio viñedo de 90 hectáreas en propiedad, plantado fundamentalmente con tempranillo y en menor medida con graciano, garnacha y la blanca viura, es la base de la personalidad de sus vinos.
Vallobera es una firma favorita de los expertos gracias a su gama impecable, en especial sus excelentes tintos jóvenes y de crianza que destacan de largo por su buena relación calidad-precio, aunque también por algunas etiquetas muy personales como su original blanco Caudalia.
En los últimos tiempos, además, la incorporación de la siguiente generación de la familia ha aportado nuevas ideas que se han concretado por ejemplo en Terrán, un tinto de producción limitada que quiere ser la estrella de la bodega, pero sobre Finca Vallobera, el tinto que confirma la mayoría de edad de su excelente viñedo, ya que se elabora a partir de una selección de sus mejores parcelas.
Es un rioja expresivo, vivaz y frutal; un número uno en la mesa y el tipo de tinto sabroso y equilibrado que gusta a todo tipo de paladares.
Para ocasiones más cotidianas, les recomendamos Vallobera Crianza, uno de los crianzas de mejor relación calidad-precio de Rioja y siempre presente en las recomendaciones de los expertos cuando se trata de cuidar el bolsillo.
Esta selección de 3+3 permitirá descubrir la pequeña joya que es bodegas Vallobera además de comprobar por qué se ha hecho un nombre como una de las firmas de Rioja que ofrece más por menos en la copa. Desde los mejores viñedos de Laguardia directamente a su casa.
|