|
Mar de Frades exalta como ningún otro albariño el carácter
atlántico de la gran uva blanca del viñedo español. Uno de los
albariños más buscados y premiados en los últimos tiempos. Un blanco
que conquista por su viveza, frutosidad y delicada nota floral y que
resulta ideal para tomar generosamente desde ahora hasta que entren
los primeros fríos del otoño.
Lleva el mar en el nombre y su color
(de un azul especialmente intenso) en una botella que nunca pasará
desapercibida. Lo mejor, no obstante, está dentro, siempre en clave
de frescura y viveza. El albariño de la estilizada botella Rhin azul
ha tenido una trayectoria claramente ascendente en los últimos años,
de forma paralela a la puesta en marcha de nuevas instalaciones tras
la compra de la bodega por parte del grupo Diego Zamora, propietario
de Bodegas Ramón Bilbao en Rioja y Cruz de Alba en Ribera del Duero,
grupo que está cosechando cada vez más éxitos.
La nueva bodega
inaugurada en 2007 está situada al pie del viñedo Finca Valiñas, que
da nombre a un limitado blanco de fermentación en barrica que salió
hace un par de años al mercado. El viñedo, conducido por el
tradicional sistema de emparrado, ocupa una espectacular ladera con
vistas a la ría de Arousa (llamada antiguamente Mar de Frades) de
modo que recibe directamente las brisas marinas. Con una producción
media en el entorno del medio millón de botellas, la selección de
uva se ha hecho especialmente insistente, no sólo en esas siete
hectáreas de viña propia sino sobre todo en la producción que llega
de viticultores de la zona.
En este sentido, el trabajo en viñedo
está perfectamente establecido: desde la primera recogida de uvas
que determinará las levaduras naturales responsables de arrancar la
fermentación de la añada, pasando por una meticulosa vendimia en
cajas hasta la eliminación de todos aquellos racimos que no cumplen
los criterios de calidad establecidos por la bodega. La elaboración
contempla también la realización de maceraciones en frío que buscan
capturar todo el potencial aromático de la uva, la fermentación en
depósitos de acero inoxidable y la vocación de lanzar el vino al
mercado en su punto álgido de frescura y frutosidad.
La responsabilidad enológica corre a cargo de Paula Fandiño, apoyada
por el coordinador técnico del grupo Rodolfo Bastida, que también
supervisa el resto de bodegas de la firma y que, en el caso de Rías
Baixas, insiste en la importancia de trabajar con materia prima de
calidad y seleccionar cuidadosamente los racimos que entran en
bodega. Mar de Frades está ubicada en la subzona del Salnés, la de
mayor importancia y concentración de bodegas dentro de la
Denominación de Origen Rías Baixas y fue fundada en 1987.
Su albariño se está perfilando en los últimos años como una de las
opciones destacadas de consumo favorita entre los blancos de la zona
y cuenta con la ventaje de ofrecer una buena disponibilidad en el
mercado. |